Carta a Matilde, por Felipe Berríos

8 11 2009

Felipe BerriosQuerida Matilde, llegaste al mundo hace ocho meses de una mujer que te donó a quien te pudiera cuidar mejor. No sé nada de ella, ni qué graves problemas tuvo para considerar que serías feliz con otra mamá. Pero la respeto profundamente, pues ella, pudiéndote haber abortado, se jugó por tu derecho a vivir, y durante su infeliz embarazo se preocupó de que te desarrollaras sanita para luego entregarte a una institución que le dio la seguridad que haría lo mejor para ti. Este gesto aliviará en parte la cruz que le tocará llevar en su vida.
Aunque tú no estás en condiciones de defender tu derecho a tener unos padres que te acojan y que te den lo necesario para seguir desarrollándote, naces en una comunidad de seres humanos organizados, en una sociedad que velará por ti. Siempre cuidando lo que sea mejor para ti, existe una institución y un orden jurídico que se encargará, de buscar a quienes sean los seres más aptos para que te den el amor que necesitas y que ellos gratuitamente estén deseosos de dártelo. Cuando sean encontrados, entonces, de corazón y legalmente, serás para siempre su hija.
Lo ideal sería encontrarte pronto unos padres, pero esto a veces no es fácil, y no porque no haya personas que te deseen amar como hija, sino porque toma tiempo buscar a los mejores para ti. Pero como tú no puedes esperar porque, junto con los requerimientos necesarios para tu edad, necesitas también mucho amor, existen para suplir esto padres “cuidadores” que, por mientras, te protegerán y te darán lo más importante para todo ser humano, que es el sentirse acogido y amado. Los “cuidadores” son seleccionados celosamente por una institución que para eso tiene normas precisas y estrictas que se esmeran en cumplir, siempre pensando en lo mejor para ti.
Ahora viene la parte de mi carta más difícil de explicar a una criatura como tú, que lo que más necesita es apego, amor y ser acogida. Resulta que los seres humanos que nos organizamos en sociedades y creamos instituciones, leyes y normas en función de proteger a las personas como tú, a veces nos apasionamos tanto en defender estas instituciones y sus leyes y normas, que incluso se nos olvida el origen principal que las creó y por las cuales hay que cuidarlas, que es la defensa de los derechos humanos de todos, especialmente de los indefensos.
Contigo se produjo algo precioso que se transformó en un problema. Quienes se habían comprometido a ser sólo tus “cuidadores” y que te debían entregar a quienes te adoptarían para siempre como padres, no fueron capaces de cumplir su compromiso. Ellos arguyen que tú los cautivaste tanto que ahora sus vidas no se entienden sin ti. Por otro lado, la institución que estaba buscándote unos padres, después de muchos trámites, los encontró y quiere entregarte a ellos. Entonces, ambas partes creyendo defender lo mejor para ti se enfrascaron en un pleito y tú de nuevo te quedaste sin el vital afecto.
Matilde, cuando grande comprenderás el dicho: “Los cuidados del sacristán mataron al cura”. Esta carta era para pedirte disculpas, pues como sociedad otra vez te arrancamos de cuajo del añorado apego. Ojalá que el problema se resuelva pronto y no sufras más. Tal vez ganarían todos los que te quieren ayudar si la sociedad te designa un abogado que te defienda sólo a ti y tus derechos.





Marco Enríquez-Ominami; ¿Mr. President?, por Tito Lira

21 09 2009

MEO SHOW

Generalmente las presidenciales terminan siendo un gran tablero de ajedrez, donde el juego se inclina a ganar por uno de los dos únicos reyes, dado que el resto de los candidatos no son relevantes en términos de votos. Pero en el escenario político actual, se ha roto este perpetuo equilibrio y hoy entra un nuevo jugador, del cual no se conoce muy bien su estrategia ni con qué piezas cuenta, pero sin duda ha logrado tensionar el tablero. Es justamente Marco Enriquez-Ominami la nueva pieza del juego, y aunque no está muy claro qué estilo y qué jugadas posee, es un fenómeno político que promete hacer ruido en el panorama chileno.

¿Existe algún problema con la candidatura de MEO? ¿Es MEO síntoma de una grave crisis en la política chilena o podría eventualmente ser la solución? ¿Qué expectativas está levantando en la nación y cómo piensa cumplirlas o eventualmente frustrarlas? ¿Está claro el porqué de su candidatura? Son algunas de las interrogantes que rodean la actual candidatura de MEO en las presidenciales, que cada vez genera más adeptos y tensiona más a los otros candidatos respecto del cómo se quiere hacer política y con quiénes se quiere gobernar.

¿Liderazgo o Gobernabilidad?

Cuando hablamos de “liderazgo”, hay que olvidarse de todo glamour que esta palabra contenga, y por el contrario, debemos entenderlo no como una condición atribuible a una persona, sino que como un engorroso ejercicio de liderazgo que busca provocar un cuestionamiento en las personas respecto de algunos problemas que se evaden tanto en la sociedad como en ciertos grupos determinados, generalmente por temor a tener que perder algo, primordialmente la comodidad en la que se encuentran, de modo tal que se genere en ellos un cambio a nivel de mentalidad que se traduzca en acciones y conductas concretas que se alineen con la búsqueda, implícita o explícitamente, de un progreso común.
No es lindo, ni fácil, y no dicta mucha relación con el carisma y popularidad de la persona, sino que a diferencia de lo que muchos piensan, tiene correspondencia con el saber identificar y tomar conciencia del rol que cada uno de nosotros cumple día a día en el trabajo, en nuestras casa, y en el caso particular de MEO; en la política chilena.
Por tanto, si el propósito de MEO ha sido ejercer liderazgo y por consiguiente tensionar el panorama político con el fin de enfrentar a los candidatos al problema de la depreciación de los agentes políticos, y de la oferta política propiamente tal, lo ha logrado hacer con efectividad. Él es actualmente la insignia de muchos grupos de nuestra sociedad, en particular los jóvenes, que están convencidos de que el trastorno post traumático del 11 de septiembre de 1973 que sufre la actual clase política chilena ha infectado y desvirtuado el foco de las propuestas y visión país que ellos quieren construir. Sin duda alguna, hoy el voto rebelde tiene nombre y apellido, se expande a través del Twitter, mediante el Facebook, y cada vez hace más usos de herramientas sociales, acercándose más a los chilenos, y en gran medida esa ha sido una de las contribuciones atribuibles a MEO en estas presidenciales.
Sin embargo, si su propósito es ser el próximo Presidente de Chile, se enfrenta a un gran dilema. Para empezar, la mayoría de las declaraciones de MEO han tenido el foco en integrar a las facciones más evitadas por los otros candidatos, una especie de campaña de “minoría a minoría”, con lo que si bien ha logrado integrar a los sectores más desencantados de la política chilena, también ha levantado altas expectativas respecto del proyecto país que quiere construir. Del mismo modo, en los distintos mensajes que ha trasmitido a la nación, ha tocado temas valóricos muy potentes y críticos, como por ejemplo el aborto y matrimonio gay, con lo que si bien ha generado una fuerte adhesión por parte de algunos grupos más marginados -y otros no tanto-, también ha aumentado el riesgo de desequilibrar el balance de expectativas de los diversos sectores que representa. En efecto, el no circunscribir su propuesta política a una escala de valores clara junto a una representatividad muy heterogénea, permite que surjan muchas contradicciones a nivel de principios y por tanto generan cierta desorientación, como por ejemplo muchos jóvenes se sienten identificados con rejuvenecer los rostros de la política chilena pero están en total desacuerdo con el matrimonio gay y/o el aborto.
Asimismo, Marco en sus declaraciones suele afirmar que no tiene una respuesta definitiva frente a las contradicciones contra las que la prensa y políticos lo confrontan, lo que por un lado genera una gran identificación entre las personas, dado que nuestra generación está caracterizada en gran medida por no tener nada muy claro, pero por el otro lado esa “estrategia” sirve hasta cierto punto, dado que si realmente su propósito es ser el próximo Presidente de Chile, debería comenzar a transmitir una percepción de gobernabilidad que requiere, en principio, un apoyo importante de los distintos partidos políticos como también la conformación de equipos de trabajo con criterio político, con el fin de transmitir una sensación más concluyente de protección, orden y dirección a la nación. En otras palabras, ¿Alguien votaría por un Presidente que ante una crisis económica grave responda “Estoy lleno de contradicciones”? La respuesta es clara y tajante; NO, porque necesitan tener una percepción clara y fuerte de gobernabilidad que establezca ciertas fronteras de contención, cosa que MEO no ha logrado transmitir, ni tampoco desarrollar, pero que quizás aún está a tiempo de hacer, aunque claro está que es difícil pensar políticamente cuando se tiene el importantísimo rol de tensionar el sistema.

¿Cuándo MEO cambiará su estrategia de no dar respuestas, tensionar el panorama presidencial y ser transversal en su propuesta política y comenzará a construir una percepción de gobernabilidad que proyecte una capacidad de contención del pueblo chileno ante una eventual crisis? No lo podemos asegurar, pero lo que sí tenemos muy claro es que el hacerlo significa necesariamente frustrar un montón de expectativas de representatividad asociadas a su posible mandato, un paso difícil de dar, dado que aquí las pérdidas se traducen en votos menos, y mientras más aumenta su popularidad más “costoso” será ajustar expectativas.

¿Quién es quién para MEO?

Para Marco Enriquez-Ominami el escenario político actual se ha tornado un tanto surrealista, considerando que muchas de las facciones y actores relevantes no están del todo definidas, y por lo mismo es fundamental tener bien claro desde la perspectiva estratégica saber quiénes son aliados y con quiénes uno compite. Un diagnóstico apresurado podría indicar que Sebastián Piñera es el opositor principal de MEO, pero si comenzamos a hilar un poco más fino daremos cuenta de que el rival más grande con el que compite Meo, codo a codo, no es tanto Piñera sino como Eduardo Frei, la pregunta es porqué.

Los votos conservadores de Piñera no son una variable relevante para Marco, pero quizás sí los votos de Frei, de aquellos fieles a una concertación desfragmentada. El problema radica en que no es tan fácil lograr quebrar las lealtades en la Concertación y entre los adeptos a esta, por lo que se genera un gran conflicto de valores que no permite una “fuga” de votos hacia MEO, y he ahí uno de los desafíos principales de Marco.

Por otro lado, cuando empezamos a explorar los posibles aliados que el presidenciable tiene, surgen dos nombres de inmediato; su esposa Karen Doggenweiler y su padre Carlos Ominami.
Karen existe en Chile, al menos en términos mediáticos, antes que Marco, ya que prácticamente todo Chile se levantaba con ella en el famoso “Matinal de Chile” y además actualmente es la animadora de Pelotón, por lo que no es sólo un rostro público muy poderoso sino también parte del inconsciente colectivo de las familias chilenas, lo que para la campaña de MEO se traduce en un gran traspaso de confianza y credibilidad hacia su persona. Por otro lado, existe también una figura de autoridad muy potente que apoya a MEO; su padre adoptivo, pero es confuso el cómo aporta en términos estratégicos a la imagen de Marco dado que hasta cierto punto representa aquel bloque anticuado y tradicionalista de la Concertación por el cual mucha gente no está dispuesta a votar.

Es difícil ponderar cuánto de lo anteriormente comentado jugará a favor de MEO, dado que existen grandes contradicciones en el escenario actual, y cada “jugada” o movimiento de piezas es esencial en el momento de sumar o restar adhesión a la candidatura. Quizás el mejor aliado de MEO es el descontento generalizado, pero eso tiene dos puntos críticos al momento de definir hacia dónde se inclina la balanza, el primero, es que el desencanto es global, por lo que es difícil acotarlo a una propuesta solvente y única, y lo segundo, es que este desencantamiento es un modo de deserción electoral, por lo que en términos factibles lamentablemente no es estadísticamente relevante pues ella no forma parte del padrón electoral.

¿Mr. President?

Si hoy le preguntásemos a cualquier ciudadano cuál es el propósito que ven en la candidatura de MEO, nadie lo tendría los suficientemente claro como para decidirse fervientemente a votar por él. En efecto, las respuestas a esta pregunta son variadas, y en gran medida, son grandes supuestos que se han levantado en torno a la escasees de respuestas que Marco Enríquez-Ominami ha dado a la nación.

La elección presidencial es sólo un cometido, lo que se propaga y trasciende a la larga será el propósito y visión del candidato. ¿Será el propósito de MEO acabar con la Concertación? ¿o será renovar los rostros y propuestas de la política actual? ¿o simplemente ser un precedente de un cambio inminente que en las presidenciales del 2014 se manifestará en su máxima expresión? Aún nadie lo tiene suficientemente claro – u “oficialmente” claro- por lo que existe mucha resistencia a apoyar algo que no se conoce. En consecuencia, esta incapacidad de generar una fuerte visión compartida por parte de MEO, conlleva una compleja reacción en cadena que tiene mucha relación con las expectativas que levanta en los chilenos.
En términos generales, en cualquier proyecto o empresa, el no comunicar el propósito genera cierta incertidumbre al momento de definir quiénes se suben al barco, y en consecuencia, se hace imposible movilizar a las personas más desencantadas o temerosas del proceso, que en este caso serían los no inscritos y los que no saben en qué “visión” invertir su voto. Del mismo modo, el no definir claramente porqué se quiere gobernar dificulta saber con quién, para quién y dentro de qué marco normativo se pretende hacer, lo que disminuye la percepción de gobernanza dado que no se tienen claro los aliados que se tendrán en el Congreso ni tampoco la factibilidad de aprobar los distintos proyectos de ley que el Presidente proponga.

Es incierto lo que ocurrirá el 10 de Enero en el ballotage, pero claro está que sólo con voluntad y valor no se ganan unas elecciones, sino que también es necesaria una visión que tenga una dirección y un sentido de hacia a dónde se quiere llegar. Está bien estar “Loco por Chile”, demuestra una pasión que a los otros candidatos les falta, pero a su vez no define una estrategia clara, por lo que el desafío para MEO hoy consiste ya no tanto en “tensionar” con sus intervenciones mediáticas y seguir levantando expectativas, sino que más bien en asumir un rol con más influjo y explicar cómo piensa cumplir todo lo prometido, e igualmente lograr conformar un equipo de trabajo que sea capaz de contener y encausar esa “Locura por Chile” para transformarla en un sólido proyecto político que bosqueje algo más que una aventura personal.





Marcelo Bielsa; Cómo piensa el estratega del cambio, por Juan Carlos Eiccholz

10 09 2009

Marcelo Bielsa
Cómo piensa el estratega del cambio

865c3wycxktu_7

En la cabeza del entrenador de la selección chilena existe una fórmula que, como las matemáticas, funciona gracias a la aplicación y el esfuerzo. Es el método Bielsa de liderazgo y estrategia, un caso de estudio que el experto en el tema, Juan Carlos Eichholz, desarrolla aquí para Sábado.
Por Juan Carlos Eichholz (*)

“Estoy pensando en cómo hacerle entender a Ortega, en cinco minutos, un concepto futbolístico que lleva más de media hora explicar”. Esta frase, corta y reveladora, da a entender en toda su magnitud quién es Marcelo Bielsa.

Desde luego, para alguien como yo, un aficionado al balompié, es difícil entender que exista un “concepto futbolístico” tan complejo que lleve más de 30 minutos explicar. Y aquí está la primera clave acerca del “Loco”: el hombre tiene profundidad, va más allá de lo obvio, teoriza y desarrolla ideas. Sin embargo, la clave más esencial no es ésta, sino la que se desprende de la primera parte de aquella frase, porque lo importante no es lo que está en la cabeza del entrenador, sino el cómo logra dejar eso instalado en la mente de un jugador, quien, al fin y al cabo, es el que estará en la cancha jugando el partido. Y el “Burrito” no es alguien que pueda mantenerse concentrado por más de cinco minutos.

Bielsa es un estratega del fútbol, y uno bueno. Pero lo que realmente lo diferencia es ser un estratega del cambio, como pocos en este deporte. Hablo de cambios de verdad, que pasan porque las personas aprendan nuevas formas de pensar y de actuar. No cambios de maquillaje, de esos que se quedan en el marketing y en las estructuras y que, como el gatopardo, a poco andar vuelven atrás, para que todo quede igual. El cambio, así entendido, es el desafío mayor que tiene todo aquel que dirige personas, cualquiera sea la disciplina en que se desempeñe. Y quizás haya cosas interesantes que aprender de las estrategias utilizadas por Bielsa.

Transpiración v/s Inspiración

Todos quienes lo conocen coinciden: el trasandino es un metódico, perfeccionista y esforzado, valores que tuvo que aplicar en él mismo para convertirse en el reconocido entrenador que ha llegado a ser (elegido el mejor seleccionador del mundo en 2001, el segundo en 2004 y el tercero en 2008).

Nieto e hijo de prestigiosos juristas, y hermano del ex canciller Rafael Bielsa, Marcelo no la tuvo fácil. Sus padres armaron un escándalo cuando decidió ser futbolista, y, peor aún, su carrera como profesional no llegó lejos. Pero la máxima de su madre había quedado grabada a fuego: “En lo que seas, tenés que ser el mejor”. Al decir de Bielsa: “Fui un futbolista frustrado y fracasado. Tras jugar cuatro o cinco partidos en la primera de Newell’s me di cuenta de que no podía ser futbolista de nivel. Me propuse entonces ser un entrenador de nivel. Y estudié cinco años de fisiología para entender la conducta del cuerpo, desde la óptica de la medicina”.

Su mentor, Jorge Griffa, recuerda: “Le inculqué la idea del esfuerzo extra para llegar al objetivo; de lo contrario se cae en la improvisación. Esas cosas me parece que lo marcaron”. Y tanto lo hicieron, que estuvo dispuesto a inculcarlas en los jugadores chilenos, a pesar de los augurios de algunos entrenadores criollos que, desde el comienzo, se mostraron incrédulos: “Al chileno no le gusta entrenar fuerte. Queda fundido, no le gustan las concentraciones, reclama por la comida del hotel, que las camas no son buenas, que el bus es incómodo. Reclama por todo”. Hasta que Bielsa los llevó a entender que lo primero es la transpiración; luego, la inspiración.

Reflexión v/s Acción

Pero la transpiración está lejos de ser sinónimo de fuerza bruta. Por el contrario, si hay algo que distingue a Bielsa es que piensa. No sólo es un hombre culto e instruido -lo último que lee de los diarios es el cuerpo deportivo-, sino que dedica largas horas a estudiar y reflexionar.

A diferencia del clásico jefe, que se pregunta qué tenemos que hacer, y lanza a su gente a la acción, el rosarino pone foco en lo que sus dirigidos deben aprender, y provoca en ellos cuestionamiento. “Te marca detalles imperceptibles para la gente normal y también para los jugadores. Esas cosas aumentan el margen para ganar los partidos”, dice un ex dirigido suyo.

Ser un buen estratega, en cualquier ámbito, pasa por cuestionarse cosas y hacer que otros se las cuestionen, y Bielsa lo hace, en asuntos futbolísticos y más allá. La siguiente anécdota, narrada por su hermano Rafael, da cuenta de este rasgo de un modo casi inverosímil:

“Es la noche del 28 de diciembre; suena el teléfono y respondo.

-¿Te acordás del 31 de mayo del 98, cuando te dediqué el campeonato de Vélez en ‘Fútbol de Primera’?

-¿Cómo no me voy a acordar?

-Bueno, creo que no debí haberlo hecho. Tengo tres razones. La primera es que uno no debería disponer de la totalidad de lo que sólo es parcialmente propio. Aquella noche, campeones habíamos salido todos, los jugadores y yo, de manera tal que al haber estado ausente del programa el plantel completo, yo no debí apropiarme de ninguna manera de lo que no era mío. La segunda razón es que si una dedicatoria contiene un sentido eminentemente personal, ya que uno expresa un sentimiento íntimo, de dicho modo debería hacérsela llegar al destinatario, y no por televisión. Y en tercer lugar, uno no debe dar al periodismo una herramienta tan poderosa como el conocimiento de la propia emotividad desnuda. Si todos los que acceden a ella le fueran a dar el trato que merece un sentimiento noble, podría ser, pero no hay garantías, no hay garantías”.

Dar órdenes v/s Movilizar

Aunque se lo aprecia hosco y distante, el estilo de Bielsa va más allá de impartir instrucciones. Él parece entender lo que muchos jefes nunca ven: no sacas nada con dar órdenes si quien te escucha no está en la misma frecuencia tuya; si aquello que dices no es capaz de impactar en el otro; si tus palabras pasan de largo y no tocan alguna fibra.

Antes de poner el acento en el mensaje que quiere transmitir, Bielsa buscar entender en qué está la persona que lo va a recibir. Así, por ejemplo, habla detenidamente con los jugadores de menor autoestima, recordándoles su juventud luchadora y pobre, y haciéndolos sentir trabajadores, dignos, casi heroicos.

Los videos son uno de sus recursos fundamentales para movilizar, pero los usa de un modo en que ningún otro entrenador lo hace. En lugar de aburrir exhibiendo la grabación completa de un partido, Bielsa edita videos de no más de siete minutos, mostrando a un jugador lo que hace bien y lo que hace mal, y abriendo una conversación franca. Imposible mejor retroalimentación.

No es casual, por lo tanto, que Kily González declare: “Marcelo fue el técnico que sacó lo mejor de mí. Bielsa me convertía en un crack. Explotaba mis cualidades y mejoraba mis defectos. Me dio lo que me faltaba como jugador. Buscaba la perfección”. En palabras del mismo Bielsa: “A los buenos jugadores los vemos vos, yo y la mayoría de la gente. Pasa lo mismo con los jugadores malos. El mérito está en advertir y saber que el jugador normal va a ser bueno”.

Y tampoco es casual, a nivel grupal, escuchar una arenga movilizadora como ésta: “En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre”.

Estructura v/s flexibilidad

El eterno dilema de cualquier gerente general. Orden, estructura, procesos, sistematización, pero con suficiente flexibilidad para aprovechar las oportunidades que se presentan.

A Bielsa se lo acusa de ser excesivamente mecanicista, de ensayar jugadas una y mil veces, hasta que el margen de error casi desaparece, pero restando creatividad a sus equipos. El rosarino es consciente del dilema y lo trabaja bien: “Quiero equipos ordenados y no mecanizados, donde se repitan algunas posiciones y podamos desmarcarnos y luego volver rápidamente a marcar. El fútbol actual es muy ágil, cambiante, sorpresivo y dinámico. Eso hace que las composiciones iniciales de un equipo se modifiquen infinidad de veces en el partido”.

Proceso v/s Resultados

Es el síndrome de Wall Street, y de cada vez más empresas y políticas públicas, incluyendo la educacional. El énfasis se pone en el qué, descuidándose el cómo; los aplausos vienen por los logros de corto plazo, no importando el aprendizaje de largo plazo; la obsesión con los resultados impide mirar el proceso.

Bielsa sabe que debe mostrar resultados, pero entiende bien que lo que hace sustentable su trabajo es el aprendizaje que se puede extraer del proceso. Sólo así el cambio se hace sostenible. Y las derrotas juegan un rol fundamental en ello, como ocurrió de modo visible con las goleadas de que fue víctima la selección ante Paraguay y Brasil, de local.

Esta reflexión suya lo dice todo: “Los momentos de mi vida en los que he crecido tienen que ver con los fracasos; los momentos de mi vida en los que he empeorado, tienen que ver con el éxito. El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes. Si bien competimos para ganar, y trabajo lo que trabajo porque quiero ganar en cuanto compito, si no distinguiera qué es lo realmente formativo y qué es secundario, me estaría equivocando”.

Tensión v/s Contención

“Marcelo logra el cariño desde la lejanía, no necesita estar frotando la espalda de los jugadores para ganar su afecto”. En estas pocas palabras está recogido el anhelo de todo aquel que dirige a otros: cómo desafiar a las personas para que evolucionen y también, ser querido por ellas. En otras palabras, cómo tensionar y contener al mismo tiempo.

En un entrenamiento previo a un partido por las Clasificatorias, ante las constantes jugadas acrobáticas de Arturo Vidal, Bielsa lo detuvo y se le acercó, señalándole enérgicamente: “Todo lo que usted hace es un desorden. De nada sirven las piernas a la altura de la cabeza. Si quiere jugar conmigo, debe hacer el trabajo que se le pide, no el que usted cree que hace falta”. Vidal quedó en estado de shock.

Pero eso fue poco frente a la tensión general que Bielsa produjo, a nivel nacional, cuando se atrevió a enfrentar los partidos de visita ante Bolivia y Venezuela dejando fuera a figuras como Jiménez, Valdivia y Vidal para apostar por jóvenes que ni siquiera jugaban de titulares en sus equipos. Eran la quinta y sexta fecha, después de haber sido goleados por Paraguay en casa y llevando cuatro puntos en la cuenta. Fue su momento más crítico, en el que hizo evidente que su apuesta no era tener excelentes jugadores, sino producir un cambio de mentalidad y estilo en un plantel completo, y por extensión en el fútbol chileno. Su apuesta no era el triunfo a corto plazo, sino la victoria permanente, generando un cambio profundo en sus dirigidos. Generando aprendizaje, aunque doliera.

Estudioso y conocedor de la naturaleza humana, sabe que los cambios se producen con tensión, dentro de un ambiente contenedor.

José Luis Chilavert, el legendario portero paraguayo, dirigido por Bielsa en Vélez, lo experimentó de un modo impactante: “Chilavert, ¿es usted feliz?”. Una pregunta al hueso, contenedora y tensionadora, que cambió para siempre la relación entre ambos.

Y sí, Bielsa trata a sus jugadores de usted. Y sí, no hay jugador que hable mal de él, a pesar de la exigencia y la tensión a que los somete. Porque, al final, todos crecen con él, aunque al principio no se entienda… y duela.

Responsabilidad v/s Evasión

31 de marzo de 1999. Estadio Amsterdam Arena, Holanda y Argentina empatan a un gol. Conferencia de prensa de Marcelo Bielsa.

-¿El hecho de que haya reemplazado a Ortega al término del primer tiempo significa que no lo conformó su trabajo? -pregunta Clarín.

-No. El rol de él en el equipo lo cumplió tal como estaba previsto. Lo que pensé, cuando decidí el cambio, fue que Ortega podía haber sentido el desgaste y que con la presencia de Guglielminpietro podíamos insistir por ese sector.

Y aquí viene lo increíble: Bielsa se queda pensativo unos segundos. Espera las últimas preguntas, pero se adelanta y busca con la vista al enviado de Clarín.

-Quiero hacer una salvedad ante su pregunta anterior. Creo que no fue un acierto haber sacado a Ortega, porque seguíamos necesitando un jugador de las características de Ariel. Cuando me di cuenta de la equivocación, saqué a Guglielminpietro y coloqué a Crespo para darle más contundencia al ataque.

En la derrota ante Brasil tuvo la misma actitud: “Cuando se hace evidente una necesidad que no pudo ser cubierta con la decisión del que conduce, tengo que asumir eso y desligar a los jugadores de algo que fue claro: evitar que los brasileños quedaran en condiciones de atacar”.

Son pocos los entrenadores -y los jefes- que están dispuestos a reconocer sus errores públicamente. Bielsa lo hizo entonces y lo ha hecho en otras ocasiones, asumiendo su responsabilidad en lugar de evadirla. La intención de fondo es que todos sus jugadores operen con la misma lógica, evitando echarle la culpa a la cancha, al clima, al rival, a la hinchada, al compañero, al entrenador o al empedrado.

El aprendizaje y el cambio se dan cuando entendemos que somos parte del problema, asumiendo la cuota de responsabilidad que nos cabe en su solución. Bielsa lo sabe, tanto como Obama, quien no tiene temor en decirle a la comunidad afroamericana de su país que deben aspirar a ser más que basquetbolistas y raperos, que deben asumir su responsabilidad y dejar de culpar al sistema por su destino. “We can, yes we can”, si dejamos de evadir y enfrentamos los desafíos.

Coherencia v/s Exitismo

Hace dos décadas que Bielsa comenzó su carrera como entrenador, y hace dos años que asumió la dirección de la selección chilena. El reconocimiento y el dinero no tardaron en llegar, pese a lo cual el rosarino sigue apegado a los mismos pilares valóricos de antaño. Que ha evolucionado, por supuesto, siendo hoy un profesional mucho más completo y con más herramientas de las que antes tenía, pero la persona se ha conservado. “Estoy absolutamente convencido de que la fama y el dinero son valores intrascendentes. Pasa que, claro, nos los describen con un peso tan significativo que parecería imposible resistirse a valorarlos”.

Y la reflexión llega más a fondo: “Encuentro en el país un exitismo acentuado, en el que parece que éxito y felicidad son como sinónimos. Recuerdo que en México, por ejemplo, felicidad y éxito son dos cosas diferentes”. Se refería a su natal Argentina, pero cuánto más aplicable es al Chile de hoy.

Rodeado de jugadores que manejan autos de lujo, hasta hace poco ni siquiera tenía auto. Terminó comprándose un Toyota para recorrer el sur del país con su mujer e hijas. Sigue viviendo en Pinto Durán, levantándose de madrugada para afinar los detalles técnicos, incluido el largo del pasto de la cancha. El mismo pasto cuyo reemplazo financió el propio Bielsa, con el dinero que quiso pagarle a la ANFP por una decisión mal tomada por él mismo: haber pedido una mejora de instalaciones de Juan Pinto Durán que luego, a su juicio, resultó sobredimensionada.

Al final, querer ser un estratega del cambio quizás provenga de tener valores profundos, que tienen que ver con ayudar a otros a superarse, a ser mejores jugadores, pero, por sobre todo, mejores personas. “Uno vive y necesariamente necesita jerarquizar virtudes; decir éstas son las virtudes que rescato en los demás y quisiera para mí, que respeto, que valoro. A mí el deporte me dio ese parámetro. Yo aprendí por el deporte que la generosidad era mejor que la indiferencia, aprendí el valor de la significación del coraje, aprendí la importancia del esfuerzo y aprendí lo trascendente de la rebeldía. Son los tres o cuatro elementos con que yo después traté de orientar mi vida. No necesariamente tienen que ser ellas las elegidas, pero sí es indispensable que uno sepa cuáles son las virtudes alrededor de las cuáles quiere vivir”. Marcelo Bielsa.

(*)Juan Carlos Eichholz es director del Centro de Liderazgo Estratégico de la Universidad Adolfo Ibáñez





Recreo en el 4ºC, por Tito Lira

28 08 2009

n545823445_551247_3079

Cada vez que sonaba el timbre para el recreo, corríamos hasta la cancha más cercana para jugar al “balón”. Jugabamos al “21″, el pobre que terminaba al arco cuando se acababa el recreo, lo levantábamos a patadas en el culo. Estaba prohibido prohibir, nos escapábamos de Arte al patio a capear clases, y mirábamos asustados a las niñas pasar, nos agarrábamos a combos, y eramos víctimas y victimarios de bullying. Nuestra inocencia era cruel, y nuestra crueldad a su vez era culpa de Goku y los Caballeros del Zodíaco, del famoso “¡kame-hame-ha!” . Creo que más de alguno de nosotros pasó, o inauguró, uno de esos peinados tipo Alvaro Ballero, pegado a la teleserie Machos, y unos cuantos gastaban sus recreos jugando Cartas Magic. También estaban los constantes debates en clases como Historia, Filosofía y Literatura con Omar, hablando de la inmortalidad del cangrejo y buscando la razón filosófica del porqué del que el profe César tuviera tantos días un pan duro en el bolsillo de su delantal.
Pero el tiempo pasa, y aunque aún no nos hemos puesto viejos, algo ha cambiado, no sabemos muy bien qué, pero lo sentimos dentro nuestro. Algo de la pasión que teníamos ha sido amortiguada por la madurez, un poco de la inquietud que nos mantenía siempre en movimiento ha sido saciada por la rutina, y mucho de los momentos vividos se han perdido en la memoria de cada uno de nosotros, algunos más desinteresadamente que otros, mas hoy cada uno de nosotros se ha perdido entre dos mundos; el de hoy y el de ayer.
Los compañeros y profesores con el paso del tiempo se han vuelto caricaturas de un pasado que cada día pensamos que es más increíble y está más lejos. Casi con nostalgia, y con un poquito de desesperación, deseamos volver a aquellos tiempos de sepia donde todo era tan fácil y genial, donde la sala del 4ºC del 2006 era un sub-mundo impenetrable para la realidad, daba lo mismo los problemas en casa cuando cruzábamos el umbral de la gran entrada del colegio, de una u otra manera, por más que nos obligaban a cortarnos el pelo y usar zapatos ridículos e incómodos, ese lugar era el único maldito santuario donde nos podíamos esconder de la realidad y del futuro que nos aterraba; aquello que somos hoy, que un poco nos aterra, pero que cada día nos convencemos más y más que nos consuela.





Think different, por Apple

16 08 2009

En el año 1997 se lanza una de las campañas publicitarias más exitosas y conocidas del mundo: “Think different”, realizada por la agencia TBWA/Chiat/Day. La campaña fue retirada en el año 2002, lanzando una nueva.
La campaña está formada por un comercial y muchas gráficas y vías públicas. Los personajes que aparecen en el comercial son:
Albert Einstein, Bob Dylan, Martin Luther King, Jr., Richard Branson, John Lennon, R. Buckminster Fuller, Thomas Edison, Muhammad Ali, Ted Turner, Maria Callas, Mahatma Gandhi, Amelia Earhart, Alfred Hitchcock, Martha Graham, Jim Henson, Frank Lloyd Wright y Pablo Picasso.

“Esto es para los locos, los inadaptados, los rebeldes, los problemáticos, los que van en contra de la corriente, los que ven las cosas de diferente manera. Ellos no siguen las reglas, y no tienen respeto por el status – quo.
Puedes citarlos, estar en desacuerdo, glorificarlos o satanizarlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos porque ellos cambian las cosas e impulsan a la humanidad hacia adelante. Y mientras que otros lo ven como “los locos”, nosotros los vemos como genios, porque la gente que está tan loca como para pensar que puede cambiar el mundo, es quien lo logra. “





Aún podemos sonreír, por Tito Lira

24 06 2009

Y aún podemos sonreír. Con los labios partidos por el frío de estos días, sonreír no va a evitar que sangremos, ni sangrar el que lo hagamos. Es así, esta ciudad no para de moverse, y me roza a cada instante y en todas partes, y es que esta urbe llena de tumultos y aglomeraciones no puede evitar que nos sintamos solos, después de todo, Santiago es un gran lugar copado de ausentes, un punto de encuentro entre seres individuales. Un sub-mundo donde confluyen miles de soledades desesperadas por desaparecer.

manos-pareja

Pero no es tan trágico, Dios no está tan aburrido como para querer vernos sufrir. En esta gran manzana que para algunos es su mundo, donde hay payasos tristes en las esquinas, despechados trotando por parques y plazas, universitarios arratonados en bibliotecas, poetas en cafés, putas en noches frías, parejas acurrucadas viendo alguna película del Blockbuster, jóvenes exhaustos atendiendo en un Mc’Donalds, en fin, personas luchando por hacer algo que les devuelva el rubor a sus mejillas, hay también manos tomadas entre sí, buscando atardeceres para recordar, inventando mentiras para encontrarse “sorpresivamente”, buscando excusas para salir, jugando a que el mundo no es tan terrible, a que existe un refugio, a que el cansancio del día a día, del frío, de los exámenes, de los informes, de las verdades sofocantes, de la “realidad”, no son reales, y que sólo es verdadero aquello que está entre sus manos, que todos, y nadie, no importan, porque sólo existen ellos cuando están entre sus manos.





Contigo, por Fito Paez & Joaquín Sabina

16 05 2009


Yo no quiero un amor civilizado, ni recibos y escenas de sofá; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros, yo no quiero sembrar ni compartir, yo no quiero catorce de febrero ni tampoco cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas, yo no quiero que elijas mi champú, yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta ni brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardín, lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, y porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar dinero para mañana, nunca supe llegar a fin de mes; yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero, yo no quiero besar tu cicatriz, yo no quiero Madrid con aguacero ni tampoco Rosario sin ti.
No me esperes a la noche en el juzgado, no me digas que volvamos a empezar, yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber porqué lo hiciste,
yo no quiero contigo ni sin ti, lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que tú mueras por mí.





Don´t Mistake, por Tito Lira

16 05 2009

FX5101~Pica-pica-Posters
No dejes que lo arruine, porque voy a cometer todos los errores, me equivocaré hasta en los detalles más obvios y en las cosas más tontas. Lo arruinaré forzadamente, para evitar algún día tener que olvidarte, para así prevenir alojar recuerdos que después deba arrancar de mí. No permitas que por ser, a veces tan infantil y otras veces tan frío y racional, te convenza de deshacerte de mí. Ahora ya lo sabes, cada paso errado que doy está temerosamente calculado, cada palabra hiriente que sale de mi boca, cada caricia no entregada; todo es parte de una gran maquina oxidada llamada soledad.
No permitas que no sonría cuando tú sonríes, no aceptes que no te tome de la mano si sabes que eso me puede hacer enormemente feliz. Simplemente todo es muy complejo, demasiado como para aún robarte un beso, pero no lo suficiente como para empacar tus cosas y huir.
No permitas que lo arruine, cada día es más difícil vivir solo en esta ciudad, y ultimamente ha estado más fría y gris que nunca.





Crisis, por Albert Einstein

11 05 2009

2639796340_d54ac7c623_o

“No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla”.

Albert Einstein (1879 – 1955)





Yo no quiero contigo ni sin ti, por Tito Lira

5 05 2009

Ella es mi muchachita pink en este mundo punk. Y sus ojos verdes y tristes retienen tímida y apasionadamente una intimidad que no comunica a nadie, que ni siquiera a su círculo más cercano le permite conocer.
Te miro y pienso “Tengo una idea, no me hables de ti, ni de nada de lo que haces a diario, porque no estoy ahí, jamás he sido mucha parte de tu vida, mejor sólo mueve tus labios, para tener la suerte de verte sonreír entre cada oración que dices, para soñar que en un par de años más te besaré por primera y ultima vez, y que ese recuerdo me permitirá algo de magia en mi rutina”. . .Lo imposible es perfecto, pero sí, lo imposible está bien para mí.
Te miro, y cada vez que lo hago, recuerdo que eres frágil, guardas en ti silenciosas soledades que nadie, ni siquiera la persona que te ama, ha logrado descifrar. Pequeños vacíos que nadie jamás comprenderá, pero que sé que existen, tus ojos me lo gritan, tu cuerpo me habla, y me dice que a veces sientes que tu vida está copada de ausentes.
Y a veces a mi también me hundes, el tener tu boca tan cerca de la mía me confunde, me alerta de mi inminente soledad, me hace recordar que nunca queda el tiempo suficiente para volverse loco, y pienso que el querer abrazarte y apretarte fuerte, muy fuerte contra mí, me puede dar la fuerza suficiente para protegerte contra todas las cosas que desconozco de tu vida pero que te pueden hacer daño.
Me gusta verte, y recordar aquellos tiempos, fumando tu cigarro en la mesa de Javier, bebiendo contigo mientras olvidábamos muchas cosas, comenzando por lo que se venía esa noche. Desde ahí que soñaba con que tu boca era tibia, y que tu olor impregnaba mi ropa como un humo pegajoso que me encantaba, aunque en la realidad, mi nariz rozando tu cuello mientras bailábamos en la disco bastaba.
Cuéntame qué pasa cuando miras hacia acá, cuando hundes tus ojos verdes en mi mirada, no quiero que te pierdas en algún lugar donde no hayan recuerdos donde pueda rescatarte del olvido.
Estoy sentado al lado del camino, esperando que algo te haga reaccionar, anhelando que decidas perderte conmigo por un momento, y lo guardemos, para que en 30 años más, cuando la vida nos haya separado, sea un lugar donde una parte de nosotros pueda regresar.
¿Me entiendes? Yo no quiero contigo ni sin ti, sólo espero que tropecemos, que exista un pretexto que no mate la amistad y complicidad, pero que a su vez también permita que cometamos el accidente de coincidir en nuestras soledades.





Shepard Fairey: Street Art

1 05 2009

inline
ebi-61456
358232099_e3286ac6de
shepard_fairey_obama





Please baby Don’t, por Tito Lira

16 04 2009

correthumbnail1

Volver a mí es a veces huir de ti. Es abrir mis propias heridas y cerrar las que tú has dejado. Talvez me prestaste un beso, o me prestaste todo lo que me faltaba, y ya no tengo nada mío, sólo algo nuestro; nada más que una constante y hermosa deuda.
No tengo nada más por perder que perderte, no tengo nada más por dar que guardarme, y es por eso que debo volver a mí, aunque eso signifique huir de ti como un cobarde adolescente.
Es difícil de entender; yo no quiero contigo ni sin ti. Los temas se acaban, las risas aburren, las muecas abundan, los miedos se van, y sólo quedamos tú y yo en una inercia que nos aplasta. Y extraño la fascinación de no saber qué ocurrirá.
Soy tuyo, déjame ir, huir de mi complemento, escapar de todo , para saber quién soy en soledad y saber dónde estoy cuando soy solo, para perderme en la ciudad mientras corro y para encontrarme pensado en ti mientras busco.





Pareja de idiotas suicidas, por Tito Lira

1 03 2009

ljggif
Y me preguntas cuál es mi nacionalidad,
y te respondo; soy borracho,
residente universal
de este universo resignado,
y me regalas un cigarro mojado,
y yo te beso la frente
mientras todo se desgarra.
Lo absurdo,
hoy toma sentido,
y fe es mi mano sobre tu cuerpo frío.
Todos quisiéramos dormir
pero sólo yo para soñar con ella,
no quiero que termine esta cita sin sentido,
el desatino es la parte más hermosa del destino.
Y me preguntas qué hice anoche,
y te respondo que eso fue hace mucho,
y me preguntas si aún te amo
y te digo que hoy sí
pero que no preguntes por mañana,
porque que el miedo a sentir que tengo
me clava nuestro olvido,
y tan sólo nos aferramos a polvo acurrucado,
pero aún así te extraño,
aún estoy contigo.
Mi muchachita pink,
en este mundo punk,
tu mirada me ladra
y tus miedos me escupen,
no quieres que este hombre te abandone,
pero ya no soy yo cuando estoy frente a ti,
soy protagonista de una historia que olvidamos,
soy desleal a la fantasía que creamos.
Y te susurro:
“llora,
llora niña que cuando termines ya serás mujer”,
y tu silueta desolada interrumpe el celeste del horizonte,
y tu mirada envuelta en sal logra quebrar el cielo,
cae la tarde,
nuestro último mediodía,
nada puedo hacer,
lo sabía y lo sabías.
Te beso la frente,
fumo mi último cigarro humedecido entre lágrimas y licor,
te miro con mi mirada desaparecida,
y te acaricio como a un fin;
adiós,
dame tu mano,
no me quiero ir a nada aferrado.





Fúmame, por Tito Lira

5 02 2009

mujer-fumando21Fúmame. Pitada a pitada, lenta y suavemente, justo entre tus manos. Siente el calor en tu garganta corroída por un viejo tabaco, siénteme en tu estómago, bajando por tu cuerpo, visceral, liviano y sutil, placentero e irreal, como un humo que te engaña.
Mira, la noche está estrellada, y te sientes sola, incluso a pesar de tener algo jugando entre tus labios, aun con mi cuerpo tibio entre tus dedos, sigues ferozmente abandonada, y yo tan sólo soy la ausencia sensual de tu libertad.
Algo se congela ahí adentro, al interior de esa hermosa envoltura de piel, más allá de tus pupilas graves y magnéticas, en lo profundo, hay un abismo original, un suave y disciplinado látigo escondido, dispuesto a atacar y amansar a las bestias, pero que nada puede hacer a este humo tóxico e irritante.
Me humedeces en tu boca, con tu saliva impregnada de alcohol; vodka, quizás ron, cualquier cosa que le dé sabor a tu cerebro resecado por la realidad, lo que sea que acalle los cuentos de hadas que hace un tiempo quedaron pendientes, o que calme a los rostros extraviados que te gritan al oído. Penetro una y otra vez en ti, me disperso por todo tu cuerpo, y me escapo de ti en un quejido retumbante, abochornado y agitado.
Tus ojos clavados en mí, me temen, me odian, con una ternura y pasión que te sorprende e inquieta. Necesitas equivocarte, involucrarte más de la cuenta y generar una adicción. Tu corazón cruje y chirria en cada latido, y cada bombeo de sangre, por muy ácido que sea, te obliga a recordar que algo vibra en ti, algo atascado entre tu carne y mirada, y poco a poco comienzas a detestarme por sacudirte las entrañas.
Te toco y tiemblas; es tu cuerpo, tu piel, tus piernas, tus senos, tu cara y tus manos, todo impregnado de este humo desquiciado que te obliga a respirar.
Poco a poco el humo se condensa hasta formar gotitas de sudor encima de tu piel, las que lenta e implacablemente se van enfriando y robusteciendo hasta provocar una presión uniforme por sobre todo tu pecho y vientre, y lo que antes sólo era humo es ahora un cuerpo inmanente y radical.
Cada bocanada libera una fumarada frenética que, por muy sensual que sea, no evita que se te irriten los ojos y comiences a lagrimear.
Pese a todo, me enciendes nuevamente, aunque triturado por tus manos nerviosas que no paran de apretarme -como si necesitaran aferrarse a algo más-, y me coges torpemente, y luego me fumas en tu pose indiferente, como si realmente yo no te afectara, mas sólo ocultas y disimulas los pocos pedazos que te dejé de intimidad.

By Tito Lira





Marilyn Monroe, obra de Andy Warhol(1962)

5 02 2009

andy20warhol2020marilyn-full





Instrucciones para llorar, por Julio Cortázar

4 02 2009

cortazar2Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.





¡VIVA LA VIDA!

4 02 2009

albumart





Obamanía

2 02 2009

obama_estudiante

obama_profesor

obamanai





Paez Visceral

2 02 2009

1210099208_f1 Me gusta estar a un lado del camino, fumando el humo mientras todo pasa, me gusta abrir los ojos y estar vivo, tener que vérmelas con la resaca, entonces navegar se hace preciso en barcos que se estrellen en la nada, vivir atormentado de sentido creo que ésta, sí, es la parte más pesada.
En tiempos donde nadie escucha a nadie, en tiempos donde todos contra todos, en tiempos egístas y mezquinos, en tiempos donde siempre estamos solos, habrá que declararse incompetente, en todas las materias de mercado, habrá que declararse un inocente o habrá que ser abyecto y desalmado, yo ya no pertenezco a ningún istmo, me considero vivo y enterrado, yo puse las canciones en tu walkman, el tiempo a mi me puso en otro lado.
Tendré que hacer lo que es y no debido, tendré que hacer el bien y hacer el daño, no olvides que el perdón es lo divino y errar a veces suele ser humano. 8026252 No es bueno nunca hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto, que piensan que hacen una guerra y se hacen pis encima como chicos que rondan por siniestros ministerios haciendo la parodia del artista, que todo lo que brilla en este mundo tan sólo les da caspa y les da envidia, yo era un pibe triste y encantado, the beatles, caña legui y maravillas, los libros, las canciones y los pianos, el cine, las traiciones, los enigmas, mi padre, la cerveza, las pastillas, los misterios, el whisky malo, los óleos, el amor, los escenarios, el hambre, el frío, el crimen, el dinero y mis 10 tías, me hicieron este hombre enreverado.

Si alguna vez me cruzas por la calle regálame tu beso y no te aflijas, si ves que estoy pensando en otra cosa, no es nada malo, es que pasó una brisa, la brisa de la muerte enamorada que ronda como un ángel asesino, mas no te asustes siempre se me pasa, es solo la intuición de mi destino.
Me gusta estar a un lado del camino fumando el humo mientras todo pasa, me gusta regresarme del olvido
para acordarme en sueños de mi casa, del chico que jugaba a la pelota, del 49585, nadie nos prometió un jardín de rosas, hablamos del peligro de estar vivo, no vine a divertir a tu familia mientras el mundo se cae a pedazos, me gusta estar al lado del camino, me gusta sentirte a mi lado, dormirte cada noche entre mis brazos, al lado del camino, es más entretenido y más barato.





A ti, por Cristián Warnken

2 02 2009

cristian20warnkenA ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es. A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa. A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves. A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí. A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción “que a él tanto le gusta”. A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.

A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios. Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu “iPod” o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.

A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: “El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno”.

¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.

Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.

¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!

Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.

Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.





The pieces don´t fit anymore, por Tito Lira

22 12 2008

2289945815_79f2ec52052Y resulta que una vez más estoy frente a ella, y me siento desnudo como un monstruo que nunca se olvida de sí mismo. Se supone que debiese existir un umbral entre mi rutina e intimidad, pero lo cierto es que hoy no existe tal cosa y sólo estoy yo entre lo uno y lo otro. Hablo, critico, y ella me contradice de manera perfecta cada una de mis forzadas rabietas de niño, luego la miro por centésimas de segundos y vislumbro en su mirada rabia hacia mi persona efecto de un recuerdo que late como herida abierta en su memoria.
Sé todo de ella, y por instantes casi nada, pero sé que en algún momento fui parte del todo que hoy les aseguro conocer de ella. Hay algo que ella no sabe, algo que no le alcancé a decir, y por eso nunca sabrá que su mirada es un reflejo inexorable de su alma, y que sé interpretar sus pupilas tanto como ella mi prosa, después de todo, a pesar de su pose indiferente, ella es una esponja que absorbe todas las cosas, inclusive mi mirada.
Sí -te respondo en mi monologo interno mientras caminamos hacia el auto- el amor es un gran pedazo de mierda adornado como un pastel, y cuando comienza a apestar, hay quienes soportan oler y se quedan , y otros que huyen para no hacerlo, pues yo me quedé, y tú te fuiste y aún no regresas.
No sé porqué cresta me junté contigo hoy, después de casi un año de haber terminado mantengo todavía la ilusión enfermiza de salvar algo de aquello que ya olvidamos, pero lo cierto es que lo olvidado no está precisamente superado, y hoy, al contacto con tu piel, olor y cuerpo, descubro que aún vuelan mariposas en mi estomago, sólo que esta vez me harán vomitar. 2944093170_bf0f260b792
Enciendes tu cigarrillo triturado por tus manos nerviosas que en ningún momento pararon de sudar, lo haces torpemente, y luego te lo fumas como si no te interesase nada más, ni siquiera me ofreces una fumadita conciliadora, sólo te lo fumas con cara de interesante, como si guardaras grandes ideas en tu cabeza, mas sólo escondes los pocos pedazos que te dejé de intimidad.
Lo sabes, sabes que con mis manos recorrí todo tu cuerpo, y eso te debe molestar, por eso mismo comprendo tu odio, porque según tú, diste demasiado a alguien con quien no hablaste nunca más.
El diálogo entre nosotros no es perfecto, hablamos únicamente porque dos personas juntas suelen hablar, mas ambos sabemos que no llegaremos a ninguna parte con esto, que con el tiempo nuestras almas se han convertido en armas que hieren a cualquiera que se acerque, así que conversamos como si estuviésemos felices de encontrarnos después de tantos años, como si nadie hubiese salido herido de la balacera que protagonizamos, y de esta manera evadimos cualquier mueca que dé destellos de humanidad. Tímidamente hablamos de cosas domesticas y superficiales, – ¿Y qué tal está tu perro? ¿Teddy se llamaba?- pero ambos sabemos que el otro se siente estúpido, después de todo, los dos sabemos que somos idénticos para muchas cosas, y así conversando se nos va la tarde, horas inmersos en una dinámica perfectamente educada, cínica y elocuente.
En cada palabra se pacta tácitamente olvidar cada “te amo” pronunciado, y en efecto, desconocemos cobardemente que nos amamos como dos adolescentes que nada saben del amor, de manera patética intentamos salvar del fuego lo que queda de nuestros egos, y en el intento removemos cenizas que nos irrita la mirada.





In transit, por Tito Lira

22 12 2008

malasanaenmovimiento1
A veces falta eso. Un roce genera calor, crea energía que antes no estaba, nos recuerda que hay algo más allá, en el “mundo de afuera”, nos regala la ilusión de un mundo lleno de personas en movimiento. Pero hay rincones copados de ausentes, esquinas rotas y veredas infinitas, edificios gigantes y estructuras demasiado grises, hay lunas lejanas y soles inmensos. No hay soledad, estamos inundados los unos de los otros a cada instante, paralelos a otras existencias perfectamente anónimas. No hay quietud, el murmullo y movimiento te agita, te salva.
El desierto comienza en nuestras almas, boca adentro hay kilómetros de estepas secas y abandonadas – y mi boca está aún más reseca efecto de las ultimas resacas-, y hacia afuera, somos desiertos andantes y sonrientes, un cementerio portátil de recuerdos anulados. Nos olvidamos de nosotros mismos y nos recuerda otra adolorida existencia.
Sólo pido que se detenga el tiempo porque en cada paso temo estar muriendo, cada segundo es uno menos de vida, cuando debería ser todo opuesto, cada uno debería ser una eternidad justificada, una extensión de nuestras existencia.
Ya nada sé del amor, ni de economía, ni de cálculo, nada sé de la vida, solo sé que cada minuto me olvido un poco más de mí mismo, y ya no sé quién es el que está frente al espejo, ¡me necesito right now! Ese hueón chascón y con barba de tres días no era el de hace unos años atrás, ese idiota que quiere éxito y seguridad laboral no es el niño que creía que los palos de escoba podían ser espadas. Ese idiota serio con pose de importante no era el muchacho que sonreía porque sí. Ese temeroso que anda con alguien de la mano por el pavor a no aferrarse a nada, ya no abraza ni besa como antes, perdió el calor y olvidó que su corazón bombeaba una pasión inmensa. Ese tipo parado frente al espejo no es más que polvo apilado a una columna vertebral, un pelotudo que se gastó los minutos y nunca más se los recargaron, aislándose de otros que pudieron ser su eterno presente, su posible retorno, o como diría Fito; “su cable a tierra”.
Lo debo admitir, tuve miedo, temblé, tirité, mientras tú titilabas a lo lejos, siempre paralela, mientras yo esperaba para hallarte, y en esa puta espera se me está yendo la vida.





Our final sunset, por Tito Lira

15 12 2008

20070326174414-sunset24
Por la carretera, vamos rumbo al anonimato, a la playa donde no hay ojos ni oídos que nos juzguen, sólo corazones latiendo y aferrados la ilusión del verano. Lindamos por la costa -siempre por la costa; Maitencillo, Santo Domingo- si vemos el mar y el sol alumbrando el capó del auto entonces vamos directo hacia donde debemos llegar.
Adoro a esa mujer que va de copiloto, ella y yo nos necesitamos de muchas maneras pero nunca nos buscamos, nos tenemos el uno al otro pero siempre nos hemos equivocado. Sólo nos besamos en el tiempo-espacio equivocado. Fue pecar de a dos, fue compartir una sentencia; un momento de ternura y lealtad entre nosotros dos mientras cometíamos el acto mismo de traición hacia todos los demás. Juntos somos inevitables, y no por casualidad, sino porque quizás sería muy aburrido para Dios el que nada saliera mal, y por lo mismo, él barniza los errores con sabores que no son sólo adictivos sino que también magnéticos. Él quizás se quiso equivocar.
No queremos ser nada más que aquello que hemos intentado ser últimamente, todo lo que debemos hacer es buscarnos el uno al otro y escondernos en el cuarto de atrás. Luego huiremos y arrancaremos sin mirar atrás, tenemos un refugio en la memoria, un enero del 2008 que nadie encontrará.
untitled2
Ella y yo somos el motor de una secuencia sin sentido, una especia de inercia erótica que no nos va a hacer cambiar el mundo pero sí nos va a ayudar a continuar. Aunque el tiempo nos sabotee, y nos corrompa lo suficiente como para quebrarnos.
La cuenta regresiva comenzó en el momento en que nos miramos, y toda esta playa por donde caminamos sabe que algo aquí va a acabar. Pero no importa, siempre ha sido todo ilógico, contra las probabilidades, contra las normas, contra el tiempo, todo se ha deshecho en nuestras boca, y aunque intenso el sabor, debe acabar. O todo se termina ahora como un fulminante recuerdo o pasará el tiempo suficiente para que uno de los dos enloquezca.
Stop, detén el auto, aquí me bajo, es momento, gracias por el aventón, tú sabes que estaré bien. Adiós. Sólo somos un enero en nuestras vidas de entre 20 eneros más.





Atentado Celeste, por Tito Lira

15 12 2008

milla_jovovich_model1Suena en el iPod la canción You know im no good, de Amy Winehouse, y en mi mente sólo afloran los escasos recuerdos del carrete de anoche. A modo de flash-back aparecen de manera repentina imágenes en mi cabeza, y deduzco -con la limitada capacidad lógica que se puede poseer después de una fiesta con bar abierto- que debería tener caña moral. Pese a todo, más allá de la bohemia inherente a mi persona, más allá de los inservibles y etílicos debates acerca del comunismo y los ovarios, más allá de todas las vueltas, revueltas y coqueteos propios del merengue bien bailado, hay una figura, un perfil con grandes ojos azules y despampanante vestido blanco, una chica que me ha mantenido en una vigilia constante. Sus pupilas son dos esferas, dos puntos cardinales de mi noche, dos constelaciones constantes, dos imanes preciosos. “Tus ojos… son un atentado celeste” te habría susurrado Huidobro ebrio al oído, mientras tanto pienso para mí mismo que tus ojos son como un oceano estático, un sesgo de poesía.
A ella y a mí nos gusta ser el centro de todas las miradas, ser de los que gritan y bailan locamente, nos encanta improvisar la noche y nos excita el no asegurar nada, somos como dos locos que parecen siempre ebrios, enajenados, pero que a veces sólo quieren ponerle sal a la vida, quizás inclusive a alguna herida.
Ahora suena en mi iPod la versión remix The Way I Are, de Timbaland, las luces se alborotan al ritmo del mix, y te observo como a un Picasso: fragmentada, idealizada y fraccionada entre tus piernas, tu vestido, tus movimientos y tu mirada. Eres un aroma, un deseo, un vector eléctrico entre mis manos, el pulso de mi impulso. “¡Eres la diva de esta noche!”, pienso en mi cabeza sofocada,y te observo y hay una belleza tan intensa en ti – como la de Milla Jovovich – que por segundos me asusta, me disminuye, incluso a algunos hombres podría hacerlos arrancar, mas yo me quedo, tengo las bolas bien puestas.
n513101787_2169294_8706 Bailamos y tropezamos con otras personas, gritamos y tarareamos letras de canciones hasta que nos falta el aire en las entrañas, giramos y giramos y nos mareamos, coges tu vaso y lo derramas en mi camisa, en tu escote y en mis zapatos. Somos, al menos por una noche, de piel, y nos comunicarnos mediante roces, porque paradójicamente nos sobran las palabras tanto como nos faltan.
Y dejamos que se nos interprete, que se nos difame, dejamos que otros inventen nuestra historia, que nos perjudiquen, que opinen y nos juzguen, que nos señalen, que nos apunten, que se caguen en nuestra fama, lo permitimos, lo aceptamos porque en el fondo nos envidian por haber logrado sensualizar la libertad, y ya nada detiene el sabor en este lugar.
Somos de los que siempre apostamos a que nos jugamos la vida, y siempre estamos en deuda.

By Tito Lira